Un poco de historia
A principios del siglo XIX, un granjero llamado «Petit-Maire» instaló su pequeña cría de patos y pollos en una granja a orillas de la Mare Adam (hoy el cruce de la Mare Adam).
Un siglo después, sus descendientes tuvieron la feliz idea de asar ellos mismos sus aves para ofrecerlas los sábados y domingos en su pequeña granja, convertida en merendero.
En los años 50, la familia Petit-Maire construyó el edificio principal, con una imponente chimenea a modo de asador. Así nació el restaurante La Mare aux Canards.
Con los años, la casa se ha convertido en una institución, y sus aves al espetón atraen hoy a clientes de todo el mundo, que se transmiten así el secreto de La Mare aux Canards…